Hola, soy la gota que salta de su copa. Está nerviosa.
Yo soy la de él. ¡Observa! Sólo tiene ojos para ella.
Al final se casaron. Quién lo iba a decir.
Y eso que si no es por nosotras no se arrancan.
La vida es un río que se llena de pequeños afluentes.
Ya se ha puesto filosófico. ¡Me encanta!